La Fundación nace hace poco más de diez años de la propuesta de un exalumno de la generación 1980 del Colegio Cervantes Colonias de Guadalajara, quien, después de una reunión de excompañeros de primaria, lanzó al grupo la idea de unir esfuerzos y hacer algo por los demás.
El primer paso lo dio nuestro maestro de entonces, el querido hermano marista Manuel Franco, mejor conocido como Chiquilín, quien sería el primer presidente de la Fundación. Él convocó a la primera reunión para reflexionar sobre cómo darle vida al proyecto, con una frase que hoy sigue siendo nuestro sello:
El agradecimiento es la memoria del corazón.
De la idea a la Asociación Civil
Después de una serie de reuniones, se decidió constituir una Asociación Civil cuyo objetivo sería recaudar fondos para otorgar becas a alumnos sobresalientes en situación económica difícil dentro de las instituciones maristas, para que no dejaran sus estudios ni el carisma de San Marcelino Champagnat que, al final de cuentas, es lo que nos mantiene unidos como grupo de exalumnos después de tantos años.
Se le dio toda la formalidad requerida y así nació la Fundación de Exalumnos Maristas del Cervantes, A.C., la cual ha becado a la fecha a más de 400 alumnos de las diferentes escuelas maristas de Guadalajara, en todos los niveles, desde primaria hasta universidad. Logramos constituirnos también como Donataria autorizada, lo que nos permite emitir recibos deducibles de impuestos.
Una relación estrecha con los Hermanos Maristas
Actualmente la Fundación está formada por socios y benefactores que aportan los recursos para las becas, y mantenemos una relación estrecha con los Hermanos Maristas: el director del Colegio Cervantes Costa Rica participa en el Consejo de la Fundación.
El reto de seguir sumando
Un gran reto a futuro es incorporar cada día a más exalumnos, para que nuestro proyecto florezca y dé fruto de manera constante, y podamos beneficiar cada vez a más alumnos. Los invitamos a unirse y seguir sumando a este hermoso proyecto, sin olvidar que podremos dejar de ser alumnos, pero maristas nunca.
Un afectuoso saludo.